A la hora de hablar de buenos momentos, festejos o brindis, siempre se piensa en vinos espumosos para acompañarlos. Históricamente han sido los vinos más reconocidos; se ha escrito mucho acerca de su efervescencia y métodos de elaboración, champenoise, charmat y gasificado. Pero poco se ha hablado sobre cómo servirlos, degustarlos, guardarlos, en qué momento disfrutarlos y con qué platos maridarlos.

El Champagne con Denominación de Origen Controlada de la región de Champagne, Francia y los vinos espumosos de más alta calidad, son aquellos obtenidos por una segunda fermentación en botella, es decir, cuando se parte de un vino base tranquilo al que se le adiciona azúcar y levaduras para iniciar una segunda fermentación en una atmósfera cerrada, que en este caso es la botella. El resultado es un vino efervescente (4 a 6 atmósferas de fuerza), lo que lo hace diferente a otros vinos tranquilos. Esta es la causa por la cual el vidrio de la botella es más grueso, el corcho es aglomerado con tres discos de corcho natural en contacto con el vino y está sostenido por un bozal para evitar que la presión interior lo expulse.

A la hora de su servicio también requiere de un tratamiento especial. Igual que todos los vinos, debe ser presentado y degustado. La temperatura de servicio promedio es de 7°C. Cortar la cápsula, retirarla y colocar una servilleta sobre el bozal. ¡Conservar el control sobre el corcho en todo momento! Mantener el pulgar sobre el corcho y apuntar la botella hacia una dirección segura. Desenroscar el bozal, que se puede quitar o no y girar la botella, no el corcho. Retirarlo en forma lenta y silenciosa y colocar sobre un platito individual a la derecha del invitado. Luego de servir, colocar la botella en un balde o frapera.

La copa indicada para degustarlo es la llamada flauta o tulipa, ya que por su forma alargada y levemente cerrada en la parte superior retiene la burbuja y aromas; las copas deben llenarse sólo en las ¾ partes. Existe un novedoso modelo de copas más anchas, el cual permite mayor expresión aromática. Un consejo importante: nunca enfriar las copas en frapera, freezer o heladera ya que se empañan y no permiten un buen análisis visual, además de correr el riesgo de tomar aromas indeseados.

En el mercado podemos encontrar varios tipos de espumantes, de eso dependerá el momento para beberlos y los platos que los acompañen. Generalmente las uvas utilizadas en la Argentina son el Pinot Noir que brinda estructura; y el Chardonnay, la fruta y sensación envolvente.

Más allá que la mayoría asocia a las burbujas de este vino con los festejos, es importante saber que hay en el mercado muchas opciones para acompañar distintos platos y sería bueno pensar que al fin y al cabo es un vino blanco o rosado ideal para acompañar ensaladas, pescados, frutos de mar, pollo y algunas carnes suaves.

Su guarda, al igual que cualquier vino, debe ser a una temperatura controlada entre 12 y 15°C. Es un error mantenerlos en la heladera ya que sufren el efecto “anestesia”. Para enfriarlo se recomienda colocarlo 2 horas antes en la heladera o 30 minutos en una frapera con 1/3 de hielo y ¾ de agua; nunca se debe enfriar en el freezer.

Budeguer lanza al mercado su nuevo Tucumen Extra Brut, vino que se suma a la línea Tucumen Reserva Malbec, Cabernet Sauvignon y Chardonnay.

Los espumantes son vinos muy maleable y se lo considera el vino más Food-Friendly. Ideal para un momento de disfrute, relax y buena compañía, algo que nunca falla de la mano de burbujas. Prepararte para disfrutar, Tucumen Extra Brut te espera.